Angentum Animus
Una obra maestra es aquella que restituye las relaciones secretas entre las cosas
Geronimo Acevedo
Piedras


Más allá de todo, la vida me sigue sorprendiendo. Quiero decir, más allá de tener ya suficientes años de vivirla, me sigue sorprendiendo como si fuera un novato en esto. Tal vez sigo esperando ingenuamente que las cosas puedan planificarse absolutamente, como desconociendo que lo único garantido es la imprevisibilidad. Sí, el problema no es que la vida sea finita, sino que sea imprevisible. Y siguen sucediendo cosas que me llevan a preguntarme “por qué”, “por qué ahora”, “por qué a mí” o a aquel que también es una buena persona. Como si la vida jugara a cascotearnos, tirarnos piedras que nos hacen tambalear, trastabillar o, a veces, caer. 
Si no partiera de mi convicción absoluta que la vida es buena, noble y siempre tiene sentido, creo que me enojaría con ella, me sentiría decepcionado, defraudado o desmotivado para vivirla. Entonces, me pregunto, ¿para qué son esas piedras?, ¿qué esperará ella (la vida) que yo haga con esas piedras? 
Y buscando en mí, recuerdo cosas que alguna vez he leído o aprendido y que me sirven para intentar una respuesta. Recuerdo que David usó una piedra para derrotar a Goliat, cuando todo hacía suponer que sería aplastado por el gigante. Lo recuerdo a mi abuelo, construyendo un muro decorativo en el jardín de su casa con piedras de diferentes tamaños. Recuerdo esas piedras enormes a la orilla del mar, en la que nos sentamos con mi amada una noche de luna llena, y nos prometimos amarnos para siempre.
Recuerdo también esa piedra que arrojó un violento y abrió al medio la cabeza de mi amigo, que solo festejaba el triunfo de su equipo de fútbol, o aquella otra que usó un miserable para romper la vidriera del humilde negocio del barrio para robarle todo cuanto pudo. 
Pero, por sobre todo, recuerdo a Miguel Ángel, quien “sacando lo que sobra” (como él mismo lo explicaba) descubría aquella maravilla que siempre está en el interior de cada piedra. 
Y comprendo entonces que lo importante no son las piedras, sino lo que hagamos con ellas. Y que la vida no solo me tira piedras, también me ha dado la posibilidad de decidir qué hacer con ellas, para qué usarlas, cómo aprovecharlas. Comprendí que, de alguna manera, las piedras también son necesarias. 
Así, no le agradezco a la vida todas las piedras que tira en mi camino, pero trato de aceptarlas, con cincel en mano y vocación de escultor, convencido que dentro de cada una de ellas, sacando lo que sobra, podrá haber algo bueno para mí o para otros. “Golpe a golpe, verso a verso”

Claudio Garcia Pintos. 

Sabemos
que hay que vivir la oscuridad para disfrutar la luz; que, como
diria Yalom, la conciencia de la muerte es vida. Pero si solo se
tiene el arte de la enfermedad, la miseria y la crueldad, como en el
caso del genio creador de Bergman, no queda razon alguna para
seguir viviendo. Los relatos de Yalom no tienen final feliz, son
humanos; sin embargo, casi todos 10s pacientes logran de una u
otra manera reconciliarse con la vida o con la muerte. Y eso si
ayuda a seguir viviendo.
Geronimo Acevedo
En el orden de lo real, el vacío tiene una representación concreta: el valle. El valle es hueco y aparentemente vacío; pero hace crecer y nutre todas las cosas; lleva todas las cosas en su seno y las contiene sin dejarse nunca ni desbordar ni extinguir. El espíritu del valle por siempre está vivo. En él se habla de la hembra misteriosa. La hembra misteriosa tiene una abertura de donde salen el cielo y la tierra. El imperceptible chorro fluye indefinidamente; se bebe de él sin jamás agotarlo. El espíritu baja al valle y vuelve a subir; es el aliento o el soplo; espíritu y valle están abrazados por la vida.
Geronimo Acevedo
La búsqueda de la verdad, no la posesión de la verdad, es la esencia de la filosofía, por mucho que se haya dejado arrastrar al dogmatismo… Filosofar significa estar en camino. Sus preguntas son más esenciales que sus respuestas y toda respuesta se convierte en una nueva pregunta
Karl Jaspers citado porJuan Pablo Diaz del Castillo

Quiero encontrar a una mujer que me deje tocar su cintura, besarla despacio, jugar con su pelo, mirarla mientras duerme, hablar con ella, conocer sus pensamientos, miedos, futuro, esperanzas, sueños. Abrazarla inesperadamente por la espalda rodeando su cintura, decirle que es hermosa, que para mi lo es todo. Quiero hacerla sentir amada, contenerla en mis brazos por el mayor tiempo posible, discutir con ella por quién amas más. Defenderla de quien se ponga en su contra, caminar juntos, sentarnos en algún lado y decirle cuanto la quiero mientras la abrazo, tomarnos fotos, reirnos por horas. Con ella pasar juntos temporales y preguntarle muchas veces si tiene frío para prestarle mi chaleco y abrazarla, besarla en la lluvia, ver películas abrazados en un día gris, cocinarle su comida favorita. Quiero mirarme y verla a ella, decirle todos los días cuánto la amo, recordarle porque me eligió a mi y enamorarla todos los días.
A ti te buscaría para encontrar consuelo para días como este, en los que me siento solo y perdido, mi consuelo para mi, sería pensar en ti el día entero.

Encuéntrame, ámame y nunca te vayas.

Icnacio Vial

http://icnaciothelad.tumblr.com

(via quererhablarle)